Noticias Juridicas 22-03-2017
El Juzgado de
Primera Instancia e Instrucción de Massamagrell (Valencia), ha dictado
sentencia en fecha 6 de marzo de 2017, por la que examina el contrato de
préstamo suscrito por un consumidor para la financiación de su vivienda
habitual y anula varias de sus cláusulas.
Se trataba de
la modalidad "hipoteca tranquilidad", ofertada por el Banco de
Santander, en la que se pactaba un tipo fijo de interés (5,75%) durante los
primeros 10 años, y un tipo de interés variable a partir del décimo año.
Además, se pactó un sistema de amortización de cuotas crecientes, de tal manera
que las cuotas se incrementarían cada año y durante toda la vida del préstamo
en un 2% respecto de la cuota del año anterior.
Cláusulas relativas al tipo de interés e incremento de cuotas. Carácter de
condiciones generales de la contratación
El Juzgado
parte del carácter de consumidor del prestatario, y por tanto de su
consideración de inferioridad respecto al profesional (el Banco) y por tanto de
su poca o nula capacidad de negociación e información. Recordemos que se
trataba de una adhesión a las condiciones contractuales insertas en el
contrato, pre redactadas por un profesional, e incorporados a todos o la
mayoría de los contratos formalizados por el banco.
La entidad
financiera no acreditó en el procedimiento que dichas cláusulas no se
insertaran en una pluralidad de contratos, ni que hubieran sido negociadas con
el consumidor. Tampoco obraba en autos una supuesta "oferta
vinculante" que firmó el cliente. Indica además el Juzgado que sí que
obraba un folleto informativo sobre la hipoteca, pero éste es tachado de
"escueto", que ninguna información daba al cliente sobre las
consecuencias económicas que tendría el hecho de contratar una hipoteca como la
suscrita; tampoco aparecía información sobre su funcionamiento, tipos de
interés o vencimientos.
Control de incorporación y transparencia
Si bien las
cláusulas estaban redactadas formal y gramaticalmente de forma correcta
-superando este primer filtro-, no superan el control de transparencia exigido
jurisprudencialmente. El consumidor no tupo oportunidad de conocer y comprender
las características del préstamo hipotecario que estaba firmando, ni la carga
económica que le supondría.
No se le
ofreció documentación sobre el informe del coste del préstamo en comparación
con otras modalidades supuestamente ofrecidas, ni documento de oferta
vinculante o documento semejante, o cuadro de amortización. Subraya el juzgador
la dificultad de comprensión de un préstamo como el examinado por una persona
lega, inexperta y sin conocimientos financieros.
Declara, en
consecuencia, el carácter abusivo de dichas cláusulas, constatándose un
desequilibrio importante en derechos y obligaciones, indicando que el cliente
podría haberse encontrado en un escenario de ver incrementado el nominal de su
deuda con devengo de nuevos y mayores intereses, si se hubiera dado una subida
de los tipos de interés.
Cláusula relativa al tipo de referencia sustitutivo
En el
préstamo objeto de litigio, se incorporó una condición relativa al IRPH. Se
trataba de IRPH Entidades, que está entre los 7 índices oficiales previstos en
la Circular 8/1990 del Banco de España. Es la media simple de los tipos de
interés medios ponderados por los principales de las operaciones de préstamo
con garantía hipotecaria.
Aun superando
el primer control de incorporación, tampoco esta cláusula superó el control de
transparencia exigible en cuanto a su comprensión por el cliente. El banco no
acreditó que se ofreciera al consumidor una información detallada sobre el
funcionamiento del IRPH y su posible aplicación; tampoco se ofrecieron
simulaciones de su evolución en comparación con otros índices de referencia.
Cláusula sobre vencimiento anticipado
Aun siendo
una cláusula que no se incorporó a la escritura de compraventa, entendió el
Juzgado que el consumidor tenía legitimación para solicitar su nulidad, al
tratarse de una subrogación al préstamo hipotecario anterior suscrito por la
entidad vendedora.
Dicho esto, y
tras su examen y cita de la jurisprudencia reciente al respecto (STS de 18 de
febrero de 2016, AP Valencia de 3 de febrero de 2016, y SSTJUE de 14 de marzo
de 2013 y 26 de enero de 2017), concluye su nulidad por abusiva, pues en
abstracto, el impago de una de las cuotas del préstamo hipotecario no responde
a un incumplimiento grave y esencial de la obligación de pago.
Consecuencias de la nulidad
Declarada la
nulidad de las cláusulas litigiosas, el juzgado decreta su
"expulsión" del contrato de préstamo hipotecario, que sin embargo
subsiste en el resto de términos, sin aplicar las cláusulas nulas. Además, el
banco debe volver a calcular las cuotas del préstamo sin devengo de intereses
desde que se suscribió y hasta la fecha prevista de vencimiento. También deberá
devolver las cantidades resultantes de los intereses cobrados en virtud de las
cláusulas declaradas nulas.
Contenido curado por Isabel Asolo (Community Manager) HERAS ABOGADOS BILBAO
S.L.P.
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