¿Están
las entidades de crédito obligadas a pagar al deudor hipotecario si, al restar
la tasa del Euribor al diferencial aplicado, el interés resulta negativo? La
respuesta no es nada sencilla, y de hecho, ni la Patronal Bancaria, ni las
Asociaciones de Consumidores, y tampoco los Juristas, se ponen de acuerdo a la
hora de interpretar esta paradójica situación.
El
Euribor, media del interés al que los bancos de la zona Euro se prestan dinero
entre sí, y el indicador de referencia utilizado en España para calcular la
cuota mensual que el prestatario paga al banco en la inmensa mayoría de
créditos hipotecarios a tipo variable, ha cerrado marzo en negativo por segundo
mes consecutivo. El índice ha profundizado en su mínimo mensual en el -0,012%
(en febrero se registró un -0,008%) lo que supone, no solo que estemos ante
unos mínimos históricos nunca vistos para este índice, sino que también el
referido índice se ha instalado en un terreno negativo totalmente desconocido y
con previsión de continuar descendiendo.
Ante
esta tesitura, los prestatarios y las Asociaciones de Consumidores han activado
la voz de alarma, ante el gran interrogante que se avecina, ¿Están las
entidades de crédito obligadas a pagar al deudor hipotecario si, al restar la
tasa del Euribor al diferencial aplicado, el interés resulta negativo?
Antes
de entrar en profundidad sobre el fondo del asunto, interesa recordar que, en
los préstamos hipotecarios variables, el tipo de interés aplicable se compone
básicamente del Euribor + diferencial, por lo tanto, para que el tipo de
interés aplicable sea negativo, el Euribor ha de cerrar en negativo superando
en términos absolutos el diferencial pactado. En este sentido, si echamos un
vistazo a la mayoría de las hipotecas suscritas en los últimos años con el tipo
de interés Euribor a un año e interés variable, observamos que la mayoría
poseen un diferencial medio de entre un 1,00% a un 3,00%, lo que supone que el
Euribor debería situarse en -1,00% o -3,00% para que el tipo al que se revisa
nuestra hipoteca sea negativo, circunstancia improbable pero posible.
Si
buscamos la definición de Paradoja en el diccionario de la Real Academia
Española, la misma se define como "Hecho o expresión aparentemente
contrarios a la lógica", y es precisamente una autentica paradoja por ser
un hecho contrario a la lógica que el banco que es quien ha prestado el dinero,
termine pagándole al deudor. Por eso, para resolver este rompecabezas que nos
brinda la paradoja del Euribor negativo, y ante la falta de previsión de esta
circunstancia en la practica totalidad de los contratos de préstamo hipotecario
con tipo de intereses variables, -precisamente por la falta de lógica y lo
inusual de la situación- hemos de acudir necesariamente al Código Civil, y en
concreto, a la interpretación de los contratos o conjunto de normas que se
recogen en los arts. 1281 a 1289, puesto que son estos artículos, los que nos
ayudan a descifrar los contratos al objeto de averiguar la intencionalidad
conjunta de las partes al tiempo de formalizar el contrato, pacto o acuerdo.
La
esencia de los contratos de préstamo, y por ende la de los contratantes, no es
otra que, la del banco, prestar su dinero con la intención de obtener un
beneficio por ello, mientras que la intención del prestatario por su parte, es la
de conseguir financiación a cambio de pagar intereses, gastos o comisiones por
ese dinero prestado. Por lo tanto, la propia naturaleza del contrato de
préstamo impide que en algún momento el acreedor se convierta en deudor, por
cuanto que el crédito solo genera obligaciones en el prestatario. Suponer lo
contrario sería ir en contra de la Ley, de la Jurisprudencia del TS y de la
propia lógica.
Además
hay que tener en cuenta que si se crease ex novo un debitum del
prestamista, con las consiguientes responsabilidades para con el prestatario,
se estaría desnaturalizando el contrato de préstamo tal y como está
configurado; se perdería la noción o significado del concepto de interés,
entendido como el lucro producido por el capital, y por último, la situación generada
no sería conforme a la ley, la moral y el orden público, tal y como se recoge
en el artículo 1.255 del Código Civil.
La
conclusión, por lo tanto, no puede ser otra, en tanto que si al restar la tasa
del Euribor al diferencial aplicado, el interés resulta negativo, el banco no
debe pagar la diferencia al deudor ni disminuirle la cantidad pendiente de
amortizar, sino muy al contrario, ante esta inusual circunstancia, el préstamo
simplemente pasaría a ser un préstamo sin interés, debiendo el prestatario
devolver exclusivamente el capital.
La
previsión que se tienen por parte del BCE es que al menos durante los próximos
meses, continúe el descenso del Euribor, y por lo tanto se mantenga en
negativo.
Ante
este panorama, y mientras se sigue a la espera del nuevo índice sustituto del
Euribor clásico que se denominará Euribor plus -proyecto del Instituto Europeo
de Mercados Monetarios EMMI que puede estar listo para Julio de este año-
algunas entidades están planteándose volver a incluir de nuevo la cláusula
suelo, cerciorándose previamente del perfecto cumplimiento de la normativa
bancaria y la comprensibilidad real del prestatario -incluso haciendo al
prestatario redactar una carta de puño y letra- de modo que se establezca
aunque el Euribor baje del 0%, siempre se aplicaría 0% + diferencial.
En
definitiva, parece que con la llegada del Euribor negativo la polémica está
servida, y puede que nos encontremos ante una nueva "guerra" abierta
entre la Patronal Bancaria y los Consumidores, donde una vez más los Tribunales
Nacionales y Comunitarios, volverán a marcar la línea a seguir.
Sin embargo ha se dan algunos casos en los que el banco sí está devolviendo dinero, creo que en Noruega
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