miércoles, 3 de septiembre de 2014

¡VIVA LA PEPA! CÁDIZ, 1812: LA PRIMERA CONSTITUCIÓN ESPAÑOla



La Constitución de Cádiz, aprobada el 19 de marzo de 1812, festividad de San José, conocida por eso como la Pepa.

La Constitución de 1812 se promulgó por las Cortes de Cádiz.
Es la primera Constitución propiamente española, ya que el Estatuto de Bayona de 1808 fue una «carta otorgada» marcada por el sello napoleónico. La Constitución se aprobó en el marco de la Guerra de la Independencia (1808-1814), y fue la respuesta del pueblo español a las intenciones invasoras de Napoleón que, aprovechando los problemas dinásticos entre Carlos IV y Fernando VII, aspiraba a constituir en España una monarquía satélite del Imperio, destronando a los Borbones y coronando a su hermano José Bonaparte, conocido por el pueblo como Pepe Botella.
La Constitución de 1812 enlazaba con las leyes tradicionales de la Monarquía española pero, al mismo tiempo, incorporaba principios del liberalismo democrático tales como la soberanía nacional y la separación de poderes. En el caso de la soberanía, poder supremo del Estado y que hasta entonces correspondía al rey, pasó entonces a la Nación, como ente distinto a los individuos que la integran, representado por los diputados, sin estamentos ni mandato imperativo.
La separación de poderes, la más rígida de nuestra historia, siguió el modelo de la constitución francesa de 1791 y la de EEUU, lo cual impidió el nacimiento del régimen parlamentario en España.
El texto incluyó principios como la soberanía nacional y la separación de poderes
La Constitución no incorporó una tabla de derechos y libertades, pero sí recogió algunos derechos dispersos en su articulado, como la libertad personal o el derecho de propiedad, aunque proclamó a España como Estado confesional, no reconociendo la libertad religiosa.
La Constitución de 1812 fue efímera. Fernando VII la derogó a su vuelta a España en 1814, implantando por seis años un férreo absolutismo.


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